Cada serie queda registrada en una máquina concreta de un gimnasio concreto. La app recuerda en qué entrenaste y te lo propone la próxima vez.

El catálogo tiene máquinas por marca y modelo: con foto, peso de la placa y tu historial en ese mismo aparato. El peso en la máquina de otro gimnasio no es el mismo que en la tuya, y la app lo distingue.

La forma en un número, el volumen por músculo, un año de entrenamientos en una imagen. Historial de cualquier ejercicio, tan atrás como lo hayas registrado.

El reloj lleva el entrenamiento solo: pulso, calorías, peso y repeticiones. El teléfono se queda en la bolsa: entre series ya no hace falta sacarlo.

Entrenamientos de tus amigos con números, no escaparates ajenos. Tus gimnasios, tus récords y un mapa de máquinas que se construye entre todos.

Instálala en el iPhone o entra en la versión web: es la misma cuenta y el entrenamiento sigue donde lo dejaste.